“Año nuevo, vida nueva” dice el popular refrán… Pero, ¿y si ya hubiéramos vivido esta nueva época hace diez años? Sí, sí, como lo lees. Y es que parece que el 2016 ha vuelto, o eso se está comentando en redes. Algo que seguro tiene muy contento a los millennials, que vuelven a rememorar aquellas tendencias que se llevaron a comienzos de ese año.
¿Quién no recuerda el famoso mannequin challenge? ¿O las zapatillas con cuña de Isabel Marant? ¿La canción de ‘Work’ de Rihanna y Drake?… Sin duda muchos hitos que marcaron aquel año y que ahora regresan en 2026 (o eso parece).
Ya… lo sé… puede sonar exagerado, pero si observamos lo que está ocurriendo en redes sociales, moda y cultura digital, el paralelismo empieza a ser difícil de ignorar. No se trata solo del “regreso” de los skinny jeans (por favor que no vuelvan) o de estéticas que parecían enterradas en el feed. Se trata de algo más profundo: un cambio de ciclo en la forma en la que creamos, consumimos y conectamos en internet.
@aitanaasoriano espero que os encante esta nueva sección amigas. De que más os gustaría que hablase?:) dejádmelo en comentarios!! #2016 #girlstalkcontati
♬ Style Taylors Version Instrumental - Dan Swift Del Rey
Un dejà vu que nos lleva 10 años atrás
Estás en tu cuarto preparándote para salir con tus amigas. Del armario decides sacar unos pantalones kick-flare, una bandana para anudarte al cuello y una camiseta blanca básica que combine con tus nuevas bailarinas negras. Si la quedada con amigas se alarga decides llevarte un choker para salir por la noche y cambiar tu look con un simple complemento.
Puede parecer un outfit que te pondrías ahora, ¿verdad? Pero lo cierto es que ya se llevó antes… sí, en 2016.
@marionaferre__ Dicen que si... 2026 es el nuevo 2016🤭 a mi me trae demasiada nostalgia, a mis 15 años este makeup lo era TO-DO👀✨ quereis tutorial?? #fullfacemakeup #maquillaje #2016makeup #20262016 #fullface
♬ suara asli - rummm - rummm
En ese año vivimos un punto de inflexión en la moda, pero también en el mundo digital. Lo mismo que ahora nos pasa con la IA: el vídeo corto empezó a dominar la atención (¿alguien se acuerda de los famosos “boomerangs” de IG? ¿Y de Musical.ly?), los filtros de Snapchat colmaban todas las pantallas y nos convertíamos en perros, en gatos o aquello que nos diera más rabia… ¿y qué decir de las apps como Retrica? Que hacían que tu foto se volviera retro en cuestión de segundos.
Influencers que sí influenciaban y mucho
Paralelamente, empezó a surgir la figura del influencer desde un ámbito profesional más allá del hobby. En España, una de las principales representantes de esta corriente fue Dulceida, la creadora de los Premios Ídolo que ahora se celebran cada año.
Además, el contenido era más imperfecto y espontáneo, buscaba transmitir cercanía y comunidad. Las marcas todavía estaban aprendiendo a comunicarse en redes, lo que abría espacio para ideas frescas y arriesgadas. No todo estaba calculado y optimizado, ni bajo la influencia de un algoritmo. Precisamente por eso, el contenido se sentía más vivo.
Casualmente uno de los objetivos que se persiguen en 2026: la autenticidad, la conexión, dejar atrás lo serio y ser más desenfadados, un poco menos perfectos y más “nosotros”.
Tener personalidad
Tener personalidad era en 2016 sinónimo de destacar, algo así como la “marca personal” de la que tanto se habla ahora en LinkedIn. Igual que hemos señalado en el caso de España a Dulceida, en Estados Unidos Kylie Jenner era la reina, o más bien “King Kylie”, el apodo con el que los internautas se referían a la más joven del clan Kardashian-Jenner. Y es que, la socialité convertía (y convierte) en oro todo lo que tocaba. Era (y es) el caso de su línea de maquillaje Kylie Cosmetics. Tan fuerte fue la estética de este año, que a finales de 2025, la socialité sacó una línea llamada “King Kylie”, haciendo alusión a su apodo.
Diez años después, otro cambio de era
Hoy, casi una década más tarde, el ecosistema digital vuelve a moverse. Estamos entrando en una nueva etapa marcada por la saturación de contenido, la automatización y un público cada vez más exigente (y el algoritmo). Tenemos que mencionar indudablemente a la Inteligencia Artificial, la herramienta que está transformando la creación de contenido, desde la ideación hasta la producción. Y con ella, nuevas plataformas y formatos comienzan a ganar relevancia.
El alcance orgánico vuelve a premiar la creatividad y el valor real, no solo el presupuesto y las audiencias buscan autenticidad, después de años de contenido hiperproducido y fórmulas repetidas, justo lo que decíamos arriba sobre la búsqueda de la conexión real.
¿Volvemos a vestir igual que hace 10 años? ¿Y en redes? ¿Qué se hace viral?
Pues, no al mismo nivel, pero sí que han vuelto tendencias y estilos de 2016. Algunos de ellos son las zapatillas en cuña de Isabel Marant, que lucen tiktokers como Carlota Marañón, las bandanas o pañuelos en el cuello, las bailarinas, el escote bardot, los chokers, los sets de chándal, los vaqueros rectos o mom jeans, etc.
Y en cuanto a las redes sociales, si algo caracterizó a los primeros años de su nacimiento fue la facilidad para participar. Los trends y challenges no requerían grandes recursos, solo creatividad y en 2026, todo apunta a un regreso de esa lógica: Challenges simples y fáciles de replicar, trends que priorizan la idea sobre la ejecución perfecta, contenido rápido, experimental y sin miedo al error.
@carlomaranon SHHHH! silencio en la sala.
♬ sonido original - carlomaranon
Toda esta serie de hitos nos hacen pensar que el 2026 es el nuevo 2016, un poco más renovado y más digital, pero volviendo a la autenticidad y cercanía de antes. Una época en la que tener personalidad primaba por encima de todo y donde destacabas en una red de creadores que estaba empezando a despuntar.
¿Tu qué opinas? ¿En 2026 ha empezado de nuevo 2016?

