Ríete tú de la Superbowl: robots humanoides dan la bienvenida al Año Nuevo Chino con audiencia récord

Imagen de la Gala de la Primavera en China

Parece que ha pasado media vida, pero solo hace una semana que Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny en los carteles, convirtiera la Superbowl en el altavoz más perfecto jamás ideado contra las políticas del presidente Donald Trump.

La final de la Liga nacional de fútbol americano (NFL) es, desde siempre, el espectáculo con mayores audiencias televisivas de los que se producen cada año en Estados Unidos y esta vez, claro, no fue una excepción. De hecho, según las audiencias recogidas por el medidor Nielsen, los 13 minutos ofrecidos por el cantante puertorriqueño lograron sentar en sus casas ante la televisión a 128,2 millones de espectadores estadounidenses, algo por encima de la media del encuentro en sí, que fue de 124,9 millones. Se quedó, eso sí, a unos cinco millones de superar el récord instaurado en 2025 por Kendrick Lamar, cuya actuación en el descanso logró 133,5 millones de espectadores (el partido, casi 128 millones).

La repercusión de la actuación de Bad Bunny fue, sencillamente, colosal. Según recoge Variety, el espectáculo logró 4.000 millones de visualizaciones en las 24 horas posteriores al mismo, con una inmensa subida, concretamente un 137%, respecto al año pasado y las escuchas del cantante, ya elevadísimas de por sí, se multiplicaron por siete después de escucharlo (mal, como acostumbra, aunque ese es, nunca mejor dicho, otro cantar) en el descanso de la finalísima de la NFL.

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Pues bien, todo lo expuesto anteriormente se queda en casi nada si tenemos en cuenta la milmillonaria audiencia que ha registrado este pasado lunes la Gala de la Fiesta de la Primavera, el macroespectáculo con el que los chinos dan la bienvenida a su nuevo año. Este martes ha comenzado el Año del Caballo de Fuego, se supone que el 4724 del calendario chino y, como sucede desde 1983, cientos de millones de hogares de aquel país lo viven en directo al estilo de nuestras particulares campanadas de Nochevieja.

Cientos de millones de familias chinas siguen el Chunwan

Este evento —conocido popularmente como Chunwan— combina tradición, innovación y despliegue tecnológico para acompañar a cientos de millones de familias chinas en una noche marcada por la reunión, los rituales y la transición simbólica hacia un nuevo ciclo lunar. Desde su primera edición, la gala ha evolucionado hasta convertirse en un fenómeno cultural global, capaz de integrar estilos clásicos y contemporáneos en un escenario de gran magnitud.

La edición de este año fue particularmente llamativa por el protagonismo de los robots humanoides, que desempeñaron un papel central en varias de las actuaciones más comentadas. En esta edición de 2026 los robots no fueron simples elementos decorativos, sino participantes activos dentro de coreografías, duelos escénicos, intervenciones cómicas y demostraciones de destreza física que captaron la atención de millones de espectadores. En uno de los segmentos más destacados, los humanoides ejecutaron volteretas, danzas tradicionales y combates coreografiados con espadas, generando un contraste fascinante entre la tecnología emergente y la herencia cultural milenaria.

La aparición de estos robots no fue un gesto aislado, sino parte de un énfasis más amplio en mostrar al mundo el tan incuestionable como imparable avance tecnológico de China. La gala, tradicionalmente un escaparate de innovación técnica, ha incorporado en los últimos años recursos como las escenografías digitales inmersivas, transmisiones multiplataforma en alta definición y efectos audiovisuales creados con inteligencia artificial. En 2026, esta línea de desarrollo alcanzó un nuevo nivel con la integración plena de los robots como intérpretes escénicos capaces de interactuar con artistas humanos con fluidez y precisión.

Además de su participación en números coreográficos, los robots humanoides formaron parte de momentos humorísticos y teatrales. En varios sketchs, interactuaron con comediantes conocidos del repertorio tradicional de la gala, integrando chistes visuales, respuestas sincronizadas y rutinas de comedia. Aunque el humor en la gala siempre ha sido cuidadosamente calibrado —debido al carácter institucional del evento y a la limitación de libertades en el país oriental—, en esta ocasión la interacción entre humanos y máquinas permitió explorar una nueva vertiente de sátira ligera y juego escénico que generó sorpresa entre los espectadores.

Audiencia de récord en la edición de “nuestro” 2026

Semejante espectáculo ha gozado, como no podía ser de otra manera, del favor absoluto del público chino. Según publica la versión española del canal oficial chino CGTN, el espectáculo, que se desarrolló por espacio de cuatro horas, aprovechó aplicaciones móviles y plataformas de redes sociales para alcanzar un total acumulado de 677 millones de usuarios y 13.500 millones de visualizaciones en plataformas de nuevos medios. La gala, transmitida en vivo desde Beijing y otras cuatro ciudades chinas, se emitió en casi 4.000 medios de comunicación en el extranjero, un aumento de casi el 38 % respecto al año anterior.

No en vano, esta Gala de Primavera está reconocida como el programa de televisión más visto del mundo en el Libro Guiness de los Récords, aunque para ello se remonten a la edición de 2012, cuando tuvo un alcance único de casi 499 millones de espectadores, solo en canales nacionales chinos.

El año del Caballo de Fuego

La festividad del Año Nuevo Chino se prolonga durante unos 15 días, hasta el Festival de los Faroles, que en 2026 se celebrará el 3 de marzo. El Caballo de Fuego es recordado cada 60 años y simboliza una combinación entre la libertad, la energía, el movimiento y la determinación propias del Caballo, mientras que el elemento Fuego aporta pasión, impulso y transformación.

Según los especialistas en el singular calendario chino, este año es, habitualmente, muy positivo, aunque, como todo lo bueno, también presenta una cara gris en la que los habitantes del país se exponen a momentos de impaciencia o impulsividad, a riesgo de conflictos por exceso de energía y a la necesidad de equilibrar la pasión con la empatía. La clave, como casi siempre, está en canalizar la fuerza inherente del Fuego de manera constructiva.

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